El equipo médico multidisciplinario, a cargo del Dr. Franco Ravera, efectuó esta compleja cirugía neurológica con todos los cuidados clínicos necesarios para minimizar las secuelas.

La segunda operación exitosa de craneotomía vigil realizó el equipo médico del Hospital Regional Libertador Bernardo O´Higgins (HRLBO). La cirugía neurológica se efectúa en personas con patologías que afectan la lingüística, las cuales son despertadas en medio de la operación para probar sus reacciones ante instrucciones precisas que indican los profesionales clínicos. Todo con el cuidado necesario para minimizar las secuelas.

De acuerdo a lo señalado por el jefe del Servicio de Neurocirugía del HRLBO, Dr. Franco Ravera, la craneotomía vigil consiste en “operar a un paciente despierto”. “No es todo el tiempo, sino que inicialmente está anestesiado y dormido. En ese tiempo hacemos el acceso quirúrgico, es decir la incisión de piel, la apertura de los planos superficiales, la craneotomía, hasta llegar a la meninge, que es la cubierta del cerebro. Una vez abierta la meninge, estando en el cerebro, se despierta al paciente y se realiza el mapeo cortical”, indicó el especialista.

Pero antes de poder efectuar la cirugía vigil, de acuerdo al neurocirujano, es necesario realizar un trabajo previo de elección y preparación del paciente. “Se debe hacer una selección del paciente, hacer un test neuropsicológico y una evaluación fonoaudiológica antes de someterlo a este procedimiento. Además, el paciente debe tener un nivel intelectual suficiente para poder comprender las órdenes, debe ser tranquilo, cooperador, sin ningún tipo de crisis de pánico. Debe comprender de qué se trata esto, de que se va a dormir y luego lo van a despertar con la cabeza fija, sin poder moverla porque lo están operando del cerebro”, señaló el doctor Ravera.

“Me prepararon por varios meses, un psicólogo hablaba conmigo siempre y tuve que hacerme varios exámenes”, aseguró Juan Carlos, paciente que fue sometido a la craneotomía vigil tras padecer un angioma cavernoso que consiste en una malformación vascular.

El objetivo de esta cirugía es solucionar una lesión, extirpar un tumor o tratar una malformación, siempre minimizando las posibles secuelas que pueda presentar el paciente. Y para ello “es muy importante tener una muy buena interrelación entre el equipo médico y paramédico que participa. Neurocirujanos, neurólogos, anestesistas, fonoaudiólogos, enfermeras, tecnólogos médicos y técnicos paramédicos, todos tienen que estar claros con el procedimiento. También es importante el trabajo posterior en la UPC”, agregó el neurocirujano.

El tema anestésico es fundamental en este tipo de operaciones. “La craneotomía vigil va de la mano con el desarrollo de la anestesia en los últimos años y de la aparición de fármacos que permiten despertar a pacientes de forma muy rápida. Además, existen dispositivos que permiten que la vía aérea esté accesible y permeable para poder tratar cualquier complicación. La anestesia también trabaja el tema del dolor”, aseguró el doctor Ravera.

“Recuerdo cuando me despertaron, pero no de antes o después. No sentí malestar en ningún minuto de la operación, ni siquiera cuando estaba despierto respondiendo las preguntas”, recordó el paciente Juan Carlos, quien añadió que “me he sentido súper bien y pronto tengo que ir nuevamente a ver al doctor. Cada día estoy mejor con el habla. Quedé mejor de lo que pensaba”. 

El Dr. Franco Ravera se mostró muy satisfecho por el resultado de la segunda intervención de este tipo en el HRLBO. “Las dos cirugías que hemos realizado en el Hospital Regional han terminado con resultados excelentes, en el sentido de que el objetivo de esto es minimizar las secuelas, tratar o extirpar lesiones que están muy cercanas al área del lenguaje. Los dos pacientes han salido bien, sin secuelas, solucionando las patologías sin agregarle morbilidad”, concluyó el médico.  

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