En los últimos años, tras el 27F específicamente, nuestro país ha ido adquiriendo una cultura en torno al cómo reaccionar en caso de vernos enfrentados a situaciones de emergencia o catástrofe. Poco a poco, a medida que avanza el tiempo, y de acuerdo a los conocimientos adquiridos de cómo actuar en dichas situaciones o los diferentes avances tecnológicos, estas  aristas se han ido enlazando y asimilando al mismo tiempo.

Por ejemplo, la recomendación de utilizar distintos tipos de mensajería telefónica ya es una costumbre, ante la llamada de voz que puede provocar congestión en las diferentes líneas y dificultar este canal de comunicación.

En el caso de las catástrofes naturales, siguen ocurriendo y las emergencias siempre están latentes, es por eso que como Ministerio de Vivienda y Urbanismo, en conjunto con la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI) acabamos de realizar el lanzamiento regional del Plan Familia Preparada, guía confeccionada por ambas instituciones que entrega recomendaciones en caso que producirse dichos eventos.

El documento contiene consejos para enfrentar catástrofes naturales e identificar, por ejemplo, zonas de seguridad del hogar y condominios. La iniciativa se complementa con talleres de capacitación, los que son parte de un plan piloto que se espera replicar en todas las viviendas sociales nuevas del país.

Para nosotros como SERVIU O’Higgins, es fundamental que convenios de este tipo se realicen en el marco de la entrega de información, ya que es troncal que las familias sepan cómo enfrentar determinadas amenazas que se puedan dar, ya sea por catástrofes naturales o incendios u otro tipo de emergencias.

Pero, ¿la entrega de esta guía es una iniciativa aislada que apunta al cuidado que debemos tener en caso de situaciones de catástrofe o emergencias?

El Plan Familia Preparada es una bajada de las situaciones de emergencia hacia temáticas habitacionales, y se relaciona estrechamente a lo que estamos proponiendo como Ministerio en cada entrega de beneficios, casas o subsidios: Que más allá de otorgar algo con un valor material o estructural, estamos invitando a las familias a que hagan hogar, que formen barrio.

Cómo debemos actuar, dónde se deben dirigir, qué hacer junto a sus niños y las dinámicas de coordinación que deben tener en conjunto con los vecinos, son puntos que se tocan… Esto, en la práctica.

Pero todo lo anterior, no sería posible sin la interacción y comunicación entre las familias. La conjunción de una serie de instrucciones, con el “hacer barrio” junto a nuestros vecinos, sin duda será la ecuación perfecta para ser una Familia Preparada.

Manuel Alfaro Goldberg
Director SERVIU O’Higgins

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