Se trata de recintos que reúnen unidades especializadas para atender y dar respuesta a las intervenciones terapéuticas a distintas patologías GES de Salud Mental. A su vez, desarrolla un trabajo articulado y participativo con la comunidad en prevención y promoción de la salud mental.

En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, el Servicio de Salud O’Higgins abordó el trabajo de los profesionales de la salud mental, específicamente de la Red Asistencial de O´Higgins, dando a conocer la relevancia del hospital comunitario para la salud mental en Chile.

¿Qué es un hospital comunitario y como se desarrolla la salud mental en él?

El sicólogo del Hospital de Nancagua, Alfonso Arechavala, define un Hospital Familiar y Comunitario (HFC) como: un establecimiento estratégico para la atención primaria (APS) es la forma de organizar la atención desde el hogar hacia los hospitales, un centro de salud donde la prevención es tan importante como la cura. Un HFC brinda variados servicios: ambulancia, atención cerrada y de urgencia, atención domiciliaria y hacia la comunidad. Todo ello desde la perspectiva de las necesidades y preferencias de la población del territorio al que pertenece. El eje fundamental está centrado en asumir la responsabilidad del cuidado integral de la salud de este territorio, contribuir a la continuidad de cuidados en la red asistencial y al desarrollo social de las comunidades. El accionar de los HFC, se basa en el Modelo de atención integral (MAIS). En aspectos específicos de la Salud Mental, los HFC reúnen unidades especializadas para atender y dar respuesta a las intervenciones terapéuticas a distintas patologías como lo son las GES de Salud Mental, como a su vez el trabajo articulado y participativo con la comunidad en prevención y promoción de la salud mental.

¿Cuáles son las atenciones de las unidades de salud mental de los hospitales comunitarios?

Las atenciones y el trabajo de las unidades de salud mental en los hospitales comunitarios son afines con el modelo de atención de salud integral (MAIS) pudiendo aportar mucho a ese modelo. Son también coherentes  y con el modelo de salud mental comunitaria explícito en el nuevo plan de salud mental  (PNSM), en el sentido de que se diseñan importantes actividades de promoción y prevención por un lado. Y por  otro porque se entrega una atención de salud mental centrada en las características de la población que el hospital atiende. En este sentido las unidades de salud mental, a través de sus diagnósticos, son conocedores de las necesidades de salud que la población tiene y sobre todo del sufrimiento psíquico que esa comunidad. Desde ahí se plantean planes de tratamientos considerando estas determinantes sociales. Asimismo es importante dar a conocer que los tratamientos de salud mental, requieren en algunos momentos de una alta frecuencia y esto se ve favorecido en un hospital comunitario, explica la psicóloga Eugenia Gros del Centro de tratamiento de Adicciones, Hospital de Pichilemu.

El trabajo de las unidades de salud mental se basa en tres acciones muy importantes: aborda los problemas de salud mental en un primer momento y de manera oportuna, ya que evita que estos adquieran una complejidad mayor con los costos para los pacientes. En un segundo momento están las atenciones de las enfermedades mentales propiamente tales, al contar con planes de tratamiento integral y tomando en cuenta las particularidades de las comunidades y los pacientes, sumando a la posibilidad de estar presentes con la frecuencia necesaria y con cercanía respecto a su residencia. Es una oportunidad valiosa para la cura, esto posibilita que muchos pacientes encuentren un alivio en el sufrimiento psíquico que les afectaba; finalmente están el tratamiento integral en las enfermedades mentales graves, los hospitales comunitarios tienen el desafío y la oportunidad de realizar un proceso de rehabilitación psicosocial significativo para el paciente y su familia; esto es algo que hemos comenzado a desarrollar en el Hospital de Marchigüe señala el psicólogo Luilly Gómez Jefe de la unidad de salud mental.

Sobre la interacción entre salud mental y salud física, ¿cómo la psicología aporta al tratamiento de las enfermedades médicas?

La salud mental y la salud física nunca debieron estar separadas, ya que como seres humanos somos una unidad integral, lo que nos afecta de manera física tiene un impacto en nuestra salud mental, por ende, como seres integrales las enfermedades medicas corresponden en muchos casos con afectación en nuestro entorno repercutiendo en nuestra salud mental. Existen estudios científicos que muestran el impacto de las emociones en los estados de salud físico y mental de las personas. Otro ejemplo son las crisis de pánico o de angustia -consulta frecuente en los servicios de urgencias de los hospitales comunitarios-, que se manifiestan con síntomas físicos evidentes y son claros indicios de malestar emocional afectando la salud mental de la persona que lo sufre, explica la sicóloga Pía Rojas, jefa de la unidad de Salud Mental del Hospital de Pichilemu.

Un ejemplo de la necesidad de escucha que lo psicosomático tiene en salud pública, cobra relevancia cuando hablamos de las enfermedades crónicas no trasmisibles (ECNT) El diagnóstico de una ECNT es un proceso emocional complejo para el paciente.  Uno de los grandes desafíos que el equipo médico tratante presenta, es el cambio en los hábitos de vida saludable y junto con ello el lograr la adherencia al tratamiento médico farmacológico que contribuye a mantener la enfermedad crónica compensada. En este sentido vale la pena preguntarse por los factores psicológicos que influyen en la adherencia al tratamiento farmacológico de las enfermedades crónicas ¿Por qué razón una paciente que sufre de hipotiroidismo no sigue la medicación como su médico le ha aconsejado? ¿Por qué razón el paciente hipertenso no logra hacer un cambio en los hábitos de vida? ¿Por qué razón un paciente diabético podría usar irregularmente la insulina?  El abordaje de algunos factores psicológicos como estos contribuyen de gran manera en el tratamiento de las enfermedades médicas, explica el psicólogo Luilly Gómez del Hospital de Marchigüe.

 

 

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