Con regulaciones de mejor calidad y participación de todos los actores públicos y privados, el servicio busca modernizarse para dar un giro más competitivo al sector silvoagropecuario, siguiendo el ejemplo del país azteca que posee una de las normativas más ágiles del OCDE. 

Con el fin de modernizar, actualizar y agilizar sus procesos regulatorios; el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, realizó la ceremonia de cierre del proyecto “Fortalecimiento de los sistemas normativos de México y Chile”; esto significa que Chile seguirá el ejemplo del país azteca que posee una de las normativas más ágiles de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), lo que se traducirá en procesos más rápidos para las exportaciones y sus regulaciones, haciendo de Chile mucho más competitivo y atractivo para este tipo de inversiones.

En la ocasión el Director Nacional del SAG, Horacio Bórquez, señaló que “la iniciativa se ajusta a los compromisos asumidos por la Comisión Asesora de Agilización de Normativa del Servicio, constituida por el Ministerio de Agricultura. Trabajo público-privado, que busca modernizar los procesos regulatorios de nuestra institución con el fin de abrir nuevas oportunidades para el sector de manera conjunta y coordinada”.

El SEREMI de agricultura de la región de O’Higgins, Joaquín Arriagada, señaló que “el proyecto, encabezado por la División Jurídica del Servicio, durante 18 meses se abocó a trabajar en conjunto con las divisiones técnicas en un diagnóstico del proceso regulatorio institucional, desde una mirada crítica pero constructiva, determinándose la urgencia de descomplejizar los procesos: Esto enmarcado en toda la política de agilizar normativas, destrabar procesos y poner a Chile en marcha, tal como ha sido la prioridad del Presidente Piñera”.

La directora regional del SAG, Paola Conca, también agregó que “de esta manera el servicio busca, en el futuro, aplicar buenas prácticas regulatorias que apuntan a una mayor participación de todos los actores, desde la gestación de la iniciativa, analizando la regulación no sólo desde un punto de vista técnico sanitario, sino también incorporando análisis económico, social y ambiental”.

Por su parte, el subsecretario de agricultura junto con felicitar al SAG por su permanente búsqueda de mejoras en sus procesos y por mantenerse a la vanguardia en cada una de sus áreas de actuación, agregó que “En lo que concierne al futuro, tenemos la certeza que luego de este proyecto, las capacidades y aprendizajes adquiridos por el SAG permitirán que, dentro de su proceso regulatorio, prime el valor de la calidad regulatoria como valor anhelado a nivel internacional, el cual constituye el principal objetivo que nos ha establecido la OCDE”.

“Una de las principales conclusiones de este proyecto es que debemos aspirar a la gobernanza como orientación y práctica. La gobernanza en la determinación de la política pública permite que la regulación y decisiones que se adopten sean de mejor calidad, más eficaces y eficientes; ya que incorporan a los destinatarios de la regulación y la política en el proceso de adopción de las mismas”, señaló el subsecretario Vargas.

El resultado de este trabajo permitirá a nuestro Servicio eliminar la excesiva carga de trámites que dañan la competitividad, productividad y el emprendimiento.

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