Investigadora destaca la importancia de percibir las señales y derivar a tiempo.

Un taller de Prevención del Suicidio Adolescente en el Ámbito Escolar, dirigido a profesores, orientadores y psicólogos de la región, desarrolló recientemente el Instituto Milenio para la Investigación en Depresión y Personalidad, MIDAP, gracias a la colaboración de PAR Explora de CONICYT O’Higgins y la Universidad de O’Higgins.

Se trata de un proyecto elaborado al alero del Programa “Cuida tu Ánimo” de MIDAP, para entregar herramientas a profesionales que trabajan en establecimientos educacionales con el fin de que sepan abordar el tema del suicidio escolar y, especialmente, prevenirlo.

La investigadora Asociada del instituto, Dra. Vania Martínez, psiquiatra y el psicólogo Álvaro Jiménez –también investigador de MIDAP- explicaron a los asistentes, diversos aspectos del problema del suicidio adolescente y cuáles son las estrategias eficaces para prevenir que los jóvenes lleguen a ese extremo de aflicción.

“Los adolescentes pasan bastante tiempo en los colegios y entonces las personas que trabajan en ellos están en una posición privilegiada para detectarlos, debido a que los ven en otros ámbitos, al relacionarse con sus pares, cómo están evolucionando en el mundo escolar, en el rendimiento. Entonces son un buen foco de detección”, comenta Vania.

A lo que agrega: “nosotros les estamos entregando, a las personas que trabajan en educación, herramientas para que ellos puedan transmitir estos conocimientos a los apoderados”.

Cifras

Según la coordinadora del Subdepartamento de Salud Mental del Servicio de Salud de O’Higgins, Sabina Valdivia, en 2017 hubo en la región 994 intentos de suicidio en menores de 29 años  y 119 personas lograron finalmente quitarse la vida, la mayoría en Rancagua y San Fernando –las ciudades más grandes- pero también en áreas menos pobladas, como Paredones.

“Son comunas que están en el secano costero, donde el informe epidemiológico habla de alto analfabetismo, cesantía crónica, trabajo temporal y deserción escolar”, informó la especialista.

En la segunda parte del taller, los asistentes se dividieron en grupos y trabajaron delineando diversas estrategias y protocolos que podrían aplicarse en sus establecimientos, no sólo para hacer prevención, sino también para actuar en el resto de la comunidad escolar si llegara a producirse un intento de suicidio o si se consumara el acto.

 

 

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