La obra de arte pintada en los silos del Molino Koke por Miguel Chacoff y Philippe Carrera, desde ahora podrá ser disfrutada de día y noche.

Por allá por el año 2017 comenzó uno de los proyectos artísticos más ambiciosos que se hayan realizado durante el último tiempo en Rancagua: el mural de los silos del Molino Koke. “Arte Urbano en las Alturas”, de los artistas urbanos Philippe Carrera y Miguel Chacoff, es el nombre de la obra que una vez finalizada abarcará un total de 4 mil 600 metros cuadrados sobre un telón poco usual: los grises silos y edificios del molino del sector poniente de la capital regional.

Arte Urbano en las Alturas es un panorama imperdible para los rancagüinos y visitantes de la ciudad, por lo que la Municipalidad de Rancagua, en un convenio con la empresa Schréder (Bélgica), instalaron once focos de alta tecnología LED para iluminar la obra urbana durante las noches. La inauguración se realizó durante la noche de este miércoles 21 de agosto, a un costado del mural, y fue encabezada por el alcalde de Rancagua, Eduardo Soto; los concejales Ricardo Guzmán y Jaime Canales; la seremi de Cultura y el representante de la empresa, Ricardo Lucchesi.

“Este mural, al día de hoy, en su etapa 1 y 2, es el más grande del país y cuando se cumplan las etapas 3 y 4, será el más grande de Latinoamérica. Esto es un complemento al área verde que hicimos y luego de ello, logramos que la empresa belga, Schréder, hiciera el aporte de la iluminación, que es de piso y le da iluminación a esta magnífica obra de arte que es el mural Arte Urbano en las Alturas. Están todos invitados a venir al Parque Koke, a este antiguo molino de 1892 y que hoy es el telón del mural más grande de Chile, realizado por dos jóvenes artistas rancagüinos”, señaló el alcalde Eduardo Soto una vez finalizada la actividad.

Cabe destacar que la iluminación fue realizada por la empresa belga, Schréder -con trabajos de iluminación en París, Río de Janeiro, el Vaticano y el Coliseo de Roma, entre otros- y consta de once focos LED SculpFlood 60, que están bajo tierra y que iluminan el mural que representa la flora y fauna de nuestra precordillera, mezclado con la vida urbana reflejada en un abuelo y su nieta.

“Primero que todo, agradecido de la Municipalidad porque hacer una iluminación tan grande no es tan fácil. El aporte cultural está y la ciudad se potencia con esta obra, estamos a 500 metros del casco histórico de la ciudad, tenemos la obra más grande de Chile y ahora está 24 horas abierta para la gente; tenemos un museo de arte urbano. Esto es un aporte nacional al arte urbano. Por un lado me siento orgullo y por otro me siento agradecido depoder haber hecho esto”, indicó uno de los muralistas, Miguel Chacoff.

Su compañero, Philippe Carrera, recordó que la obra aún no está completa y solicitó ayuda para poder completarla. “Estamos esperando los resultados del Fondart. El año pasado postulamos y no se financió, pero volvimos a concursar este año al financiamiento. Estamos esperando poder terminarlo para que sea el mural más grande de Latinoamérica y hacer un reconocimiento masivo. Esperamos que nos puedan ayudar, los vecinos están muy comprometidos y lo bueno es que ahora pueden verlo las 24 horas del día”, finalizó Carrera.

 

 

Print Friendly