A mediados de 2019 el Hospital de San Vicente (HSV) informaba sobre la proyección de un innovador sistema personalizado de dosificación de medicamentos, para la mejora de la adherencia a los tratamientos farmacológicos de sus pacientes crónicos, proyecto que se ha concretado con la entrega del primer pastillero “Medical Dispenser”.

José Vergara es paciente del HSV y recibe por parte del establecimiento el tratamiento anticoagulante oral que requiere para mantener control sobre su enfermedad y fue seleccionado para utilizar la dosificación personalizada que le permitirá mitigar riesgos de confusión entre tanta píldora que debe ingerir en diversos días y horarios, gracias a que este sistema ayuda a reducir el incumplimiento de la terapia y a minimizar los errores en el proceso del uso de la medicación, resolviendo el problema de falta de adherencia al tratamiento.

En su oportunidad el director del HSV, Aldo Diez de Medina, explicó que “este es plan lo vamos a dirigir a aquellos pacientes que tienen más dificultad con la adherencia a los tratamientos y que a la vez presentan inestabilidad farmacológica, dado sus comorbilidades y también porque son pacientes polifarmacia, es decir, consumen muchos fármacos a la vez”.

Para la Jefa de Farmacia Hospital San Vicente, QF Katherine Aracena Silva, “este sistema de dosificación personalizada está enfocado en aumentar la seguridad y adherencia al tratamiento por parte del paciente, quien recibe toda su medicación ordenada en un solo dispositivo con alarmas que se configuran para que le recuerden los horarios en que debe tomarlos”, afirma además que “los beneficios impactan tanto a farmacia, donde se entrega sólo las cantidades necesarias hasta el próximo control, como a los servicios clínicos, puesto que se mejoran los resultados de la terapia, permitiendo espaciar los controles, disminuir los costos para el paciente en traslado, permisos laborales y descongestionar agendas médicas, de enfermería y de especialistas”.

La profesional destaca también que “la mayoría de nuestra población bajo control corresponde a adultos mayores, sin una buena red de apoyo, algunos con problemas de motricidad y dificultad para movilizarse, por lo que optimizar el control de su enfermedad y facilitar el cumplimiento de su terapia es un gran aporte para ellos, tal como lo han comentado al recibir su dispensador personalizado”, concluyó.

¿Cómo funciona?

La información de la receta se transmite al equipo Medical Dispenser, que efectúa los cálculos de cuántos comprimidos hay que colocar en cada día y hora, posicionando los medicamentos en los alvéolos correctos y cumpliendo los protocolos establecidos de temperatura y humedad.

El paciente recibe un pastillero circular con sus respectivas etiquetas para avanzar en los días de la semana y horarios, reuniendo en un solo dispensador todos los medicamentos que debe tomar.

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