La iniciativa de bienvenida se materializó en jornadas de voluntariado, entregando alimentación, compañía y dignidad a quienes buscan refugio en el comedor de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen.

Con espíritu solidario y compromiso social, estudiantes del IP-CFT Santo Tomás participaron en el Mechoneo Solidario 2026, instancia que los llevó en dos jornadas hasta el comedor de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Rancagua para colaborar en la preparación y entrega de almuerzos a personas en situación de calle.

Para quienes participaron, la experiencia tuvo un profundo impacto personal. Así lo expresó Mirian Puelles, estudiante de Técnico en Administración: “Soy una convencida de que todo desde el amor es mejor, esta fuerza transformadora abre caminos. La vulnerabilidad no es sólo algo monetario, sino también estar solo. Cuando entregas comida u otro apoyo no solo es eso, a la vez entregas compañía y dignidad. Me motiva saber que con poco puedo cambiar el día a otro ser humano y por otra parte me llena de gratitud”.

Desde una mirada más cercana al trabajo comunitario, Virginia Sepúlveda, estudiante de segundo año de Servicio Social, destacó la relevancia de la continuidad en este tipo de acciones: “Llevo muchos años como voluntaria en el ‘Comedor de los Reyes’, porque los que vienen a comer son los reyes. Ha sido una experiencia muy bonita y que vengan futuros colegas a ayudar es maravilloso. Agradezco que tengan la delicadeza de compartir estos momentos con nosotros”.

Por su parte, Javiera Pérez, de primer año de Servicio Social, valoró la oportunidad de visibilizar una problemática muchas veces ignorada: “Participé en las dos jornadas y la experiencia me pareció súper bonita. Esto es abarcar un problema que está en la sociedad y no se habla mucho: las personas en situación de calle y deberíamos poder ayudarlas de alguna manera”.

Martita Rodríguez se sumó a la segunda jornada con su compañera Javiera e hizo un llamado a derribar prejuicios y fomentar la empatía: “Aunque no seamos asistentes sociales o no seamos tomasinos; si vemos a alguien en situación de calle podemos acercarnos y entregarles no sólo dinero, hacerles saber que ellos no están solos y que nos tienen a nosotros también”.

La actividad también motivó a los tomasinos a hacer campañas de recolección de ropa, útiles de aseo personal y alimentos no perecibles, reforzando el sentido de fraternidad y solidaridad que promueve el Sello Santo Tomás.

Print Friendly