Al comienzo de la pandemia, cuando no imaginábamos cuánto se extendería el confinamiento, el primer impulso de los docentes fue buscar estrategias para poder enseñar a distancia.

A casi 6 meses sin clases presenciales, las aplicaciones y softwares que parecían novedosas para hacer clases en línea ya no lo son tanto y las ideas se comienzan a acabar. ¿Dónde encuentran impulso los docentes chilenos para continuar adelante?

La experiencia de educadores y docentes de escuelas públicas nos ha mostrado que es en la colaboración donde han encontrado aire fresco para enfrentar este complejo momento.

Las redes generadas por los programas We Learn y Un Buen Comienzo de Fundación Educacional Oportunidad han dado la posibilidad de refrescar estrategias, encontrar espacios para la innovación y también, por qué no, contener en momentos en que el camino se pone cuesta arriba.

Una muestra de ello: La semana pasada el seminario Expanding Opportunities logró 1.340 conexiones de docentes de inglés, de Chile y el extranjero, quienes se reunieron para compartir las buenas prácticas que les ha dejado esta particular época y generar conversación en torno a los aprendizajes adquiridos.

La pandemia obligó a los educadores a estar distanciados, pero ellas y ellos eligieron estar más unidos que nunca.

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