
- La jornada “¿Cómo enfrentar momentos difíciles?” reunió a cuidadores de los programas de Cuidados Paliativos Universales, Alivio del Dolor y Dependencia Severa, generando un espacio de aprendizaje, contención y autocuidado.
Cuidar a otra persona implica entregar tiempo, paciencia, compañía y, muchas veces, dejar las propias necesidades en segundo plano. Con esa realidad presente, el Hospital de Pichilemu desarrolló la jornada de capacitación “¿Cómo enfrentar momentos difíciles?”, dirigida a cuidadores y cuidadoras de los programas de Cuidados Paliativos Universales (CPU), Alivio del Dolor y Dependencia Severa.
La actividad se transformó en un espacio para compartir experiencias, adquirir herramientas y reconocer también las emociones que forman parte del desafiante rol de cuidar. La jornada fue dirigida por las psicólogas del establecimiento, Andrea Vallejos y Consuelo Navarrete, quienes abordaron estrategias de apoyo emocional y afrontamiento frente a situaciones complejas.
Más allá de los contenidos entregados, el encuentro permitió generar un momento de conversación y distensión para quienes diariamente acompañan a pacientes que requieren distintos niveles de apoyo. A través de actividades lúdicas y participativas, las profesionales invitaron a los asistentes a reflexionar sobre sus propias emociones y la importancia de incorporar el autocuidado como parte del proceso de cuidado. Para quienes sostienen a otros en los momentos más difíciles, también es necesario contar con espacios donde puedan sentirse escuchados, acompañados y comprendidos.
“Cuidar de ustedes es también nuestra prioridad”
El reconocimiento a esta labor estuvo presente durante toda la jornada. Lorena León Piña, enfermera encargada del programa de Cuidados Paliativos y Alivio del Dolor, entregó un mensaje especialmente dedicado a las y los cuidadores. “Cuidar a otro es un acto de profundo amor, pero también requiere una gran valentía. Sabemos que el camino no siempre es fácil y que hay días donde el cansancio pesa. Por eso, esta jornada es un abrazo al alma para ustedes; queremos que sepan que no están solos, que reconocemos su entrega incondicional y que cuidar de ustedes es también nuestra prioridad”, afirmó la enfermera León.
Sus palabras reflejan uno de los principales sentidos de esta iniciativa: recordar que detrás de cada persona que necesita cuidados existe también alguien que necesita apoyo, orientación y contención.
Desde el Hospital de Pichilemu también se destacó el compromiso y colaboración de Carolina Gracia, enfermera encargada del programa de Dependencia Severa, cuyo apoyo fue fundamental para el desarrollo de esta instancia.
La jornada dejó así un mensaje que va más allá de las herramientas entregadas: cuidar también significa mirar a quien cuida. En ese camino, el Hospital de Pichilemu lidera con su compromiso de acompañar no solo a sus pacientes, sino también a las familias y cuidadores que, día a día, entregan amor, dedicación y compañía en los momentos que más lo necesitan









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