Bajo el programa de Manejo Sustentable de la Tierra (MST) que lidera CONAF, una misión del Banco Mundial estuvo presente en secano costero de la región para constatar avances.

El MST, del área de cambio climático, es el programa que pretende mejorar la calidad de vida de los pequeños propietarios del secano, específicamente de aquellos que se han visto más vulnerables producto del fenómeno del cambio climático.

Esta iniciativa mundial, se hace presente en la región gracias al trabajo que realiza CONAF, en pos de la población del secano, quienes han sufrido las consecuencias en sus tierras por la falta de agua y otros fenómenos meteorológicos que han incrementado además el aumento de incendios forestales en la última década.

Cabe mencionar que los pequeños propietarios de Cardenal Caro, fueron los que se vieron más afectados luego de los mega incendios del año 2017 y tras eso perdieron parte importante de su principal fuente de trabajo:los bosques. Razón por la cual,con aporte económico del Banco Mundial, CONAF O´Higgins ha podido trabajar en el sector, contribuyendo con la entrega de planes prediales.

En primera instancia el MST busca que los propietarios se acojan a los instrumentos de fomento ya existentes en CONAF, SAG e INDAP y ayuda a que los interesados postulen de manera adecuada y reciban de forma eficaz los beneficios. En este punto, la Corporación se hace presente con la Ley de Bosque Nativo.

Por otra parte, se trabaja con actividades demostrativas, las cuales buscan satisfacer otras necesidades no contempladas en los instrumentos de fomento. Actividades propias de CONAF dentro de este programa, son la construcción de aguadas y bebederos móviles, el establecimiento de bosquetes y cortinas cortavientos y enriquecimiento con praderas y restauración de bosque nativo quemados por incendios forestales, aportando los insumos necesarios para esto.

Este año, 60 propietarios se suscribieron a los planes prediales del MST, lo cual significó para ellos mejoras considerables en sus terrenos, ya que con los estudios de superficie, asesoría técnica y otros procedimientos, muchos han podido comenzar a trabajar de mejor y más eficiente forma la tierra.

Esta semana el Gerente del Banco Mundial, su equipo; junto a Marcelo Cerda Berríos, Director de CONAF regional, visitaron Pailimo y Litueche, las dos localidades en las que se encuentran los beneficiarios del MST. En los tres predios a los que fueron junto a los servicios del agro, los propietarios contaron sus experiencias y mostraron el avance que sus campos han tenido gracias a la implementación del programa.

Reconstruyendo vidas y campo

Raúl Yáñez (60), ha vivido y trabajado la tierra una vida entera junto a su esposa, en Pailimo. Él perdió parte importante de su bosque en un predio consumido por el fuego en la peor temporada que ha vivido la sexta región, el año 2017.

Y su esposa María Victoria González, en vista de su nueva situación, postuló para obtener la ayuda del MST, y así mejorar el otro sitio que les quedaba para producir. En este contexto, el matrimonio ha trabajado codo a codo y a pulso han logrado mejorar las condiciones de los suelos  gracias a la asesoría para realizar prácticas silvoagropecuarias sustentables y ordenamiento predial en sus 50 hectáreas.

“Bajo la actual administración, el Proyecto MST ha tenido un significativo avance, reconociendo la gestión de planificación anterior, pasando desde 13 a 221 hectáreas bajo prácticas de manejo sustentable”, comentó Hugo Barrueto, Jefe de DEFOR en CONAF y coordinador regional del proyecto. Además aumentaron de 135 a 386 beneficiarios directos y dentro de ellos de 56 a 153 mujeres beneficiadas, de 13 a 60 planes prediales formulados y de 131 a 203 hectáreas forestales sometidas a planes de manejo. “Esto contribuye a mejorar la mejorar la calidad de vida de las familias que han participado, aportando entusiasmo, esfuerzo y su propio trabajo a la conjunción de los objetivos del proyecto”, finalizó Barrueto.

En este sentido se debe destacar el aporte del Apoyo Técnico Regional y del Equipo de Asistencia Técnica en terreno para lograr estos avances sustanciales, junto a la  acción colaborativa que ha brindado el equipo DEFOR y la Oficina Provincial Cardenal Caro de CONAF.

Este programa seguirá interviniendo en la zona del secano durante los próximos dos años, esperando mejorar no sólo la productividad del campo, sino también generar un impacto positivo en las familias del mundo rural de nuestra región.

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