
Un positivo balance del periodo 2022–2026 realizó el Seremi de Agricultura de la Región de O’Higgins, Cristian Silva Rosales, ingeniero agrónomo sanfernandino, que encabezó la cartera durante los cuatro años de la administración del presidente Gabriel Boric; impulsando una agenda centrada en el desarrollo sostenible y resiliente del sector silvoagropecuario regional.
Al asumir el cargo en 2022, Cristian Silva señaló que su gestión estaría marcada por “un trabajo en terreno, cercano a los agricultores y agricultoras, escuchando sus necesidades y construyendo soluciones desde la región para fortalecer el desarrollo productivo, con especial énfasis en la pequeña y mediana agricultura”. Hoy, a cuatro años de ese compromiso inicial, la autoridad destaca avances históricos en inversión, apoyo ante emergencias, innovación y seguridad rural.
Más de $75 mil millones en fomento al riego
Uno de los hitos más relevantes del periodo fue la inversión de más de 75 mil millones de pesos en fomento al riego, fortaleciendo la infraestructura hídrica regional y mejorando la eficiencia en el uso del recurso agua. La nueva Ley de Riego, aprobada transversalmente durante este Gobierno, permitió ampliar el acceso a bonificaciones, beneficiando especialmente a mujeres agricultoras, cooperativas, y a la agricultura pequeña y mediana. Esto se tradujo en una mayor equidad en el acceso a financiamiento, promoviendo proyectos tecnificados y sostenibles en un contexto de crisis climática.
“El agua es vida para nuestra agricultura. Por eso trabajamos intensamente para que los recursos llegaran a quienes más lo necesitaban, con especial foco en mujeres, cooperativas y pequeños productores. Hemos dado pasos firmes hacia una agricultura más eficiente y justa”, señaló el Seremi Cristian Silva.
Apoyo histórico frente a emergencias agrícolas
El periodo estuvo marcado por complejos escenarios: altos costos de insumos, inundaciones, incendios forestales y otras emergencias agrícolas que golpearon fuertemente a la región. En este contexto, la Secretaría Regional coordinó un despliegue inédito de recursos para la reparación, recuperación y rehabilitación productiva.
A través de Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), se entregaron apoyos directos a miles de agricultores y agricultoras usuarios del servicio. Sin embargo, uno de los hechos más significativos fue el apoyo histórico a productores no INDAP, quienes por primera vez recibieron incentivos económicos, insumos como fertilizantes y bonos de recuperación de uno, tres y hasta cinco millones de pesos, permitiéndoles continuar con la producción agrícola y seguir abasteciendo de alimentos a la población.
“Nuestro compromiso fue no dejar a nadie atrás. Cuando el campo sufrió, estuvimos ahí con recursos concretos, acompañando en terreno y gestionando soluciones reales para que las familias agrícolas pudieran levantarse y seguir produciendo”, destacó Silva.
Combate a emergencias fito y zoosanitarias
Durante la gestión también se enfrentaron importantes emergencias sanitarias, como la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad y la Mosca de la Fruta, que requirieron un amplio despliegue técnico y presupuestario.
En este ámbito, el trabajo del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) fue clave, con profesionales desplegados en terreno para contener y erradicar los brotes, protegiendo tanto la producción como el estatus sanitario del país. “Quiero reconocer especialmente a las funcionarias y funcionarios del SAG por su profesionalismo y compromiso. Gracias a su labor oportuna y rigurosa logramos enfrentar estas emergencias y resguardar nuestro patrimonio fito y zoosanitario”, subrayó la autoridad regional del agro.
Innovación y desarrollo: avances históricos de INIA
En materia de investigación y desarrollo, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), a través de su Centro Regional INIA Rayentué, concretó importantes hitos científicos. Entre ellos destaca el lanzamiento de la nueva raza sintética ovina chilena Hidango, tras más de 45 años de investigación, caracterizada por su alta prolificidad y adaptación a las condiciones locales.
Asimismo, en 2025 se presentó la nueva variedad de quínoa “Mauka”, resultado de 15 años de mejoramiento genético, especialmente desarrollada para el secano costero de las regiones de O’Higgins, Valparaíso y Maule, sobresaliendo por su alta resistencia al déficit hídrico.
“Creemos en una agricultura que combina tradición con ciencia. Estos avances del INIA son un orgullo regional y nacional, y demuestran que la investigación pública es fundamental para enfrentar el cambio climático y fortalecer la competitividad del sector”, afirmó el Seremi.
Liderazgo agroexportador
La Región de O’Higgins continúa posicionándose como líder agroexportadora, aportando significativamente al crecimiento económico del país. Productos como cerezas, carnes blancas y diversos frutales siguen consolidando su presencia en mercados internacionales, gracias al esfuerzo conjunto de productores, gremios y servicios del agro.
Desde la SEREMI se impulsó una estrecha coordinación público-privada para fortalecer el estatus sanitario, la calidad e inocuidad de los productos, contribuyendo a mantener y ampliar mercados para el sector.
Seguridad rural: trabajo coordinado y resultados concretos
Un eje prioritario de la gestión fue la seguridad rural, abordada mediante mesas técnicas intersectoriales y alianzas público-privadas.
Destaca el trabajo contra el ataque a ganado por perros de libre deambular, así como la Mesa de Fuerza de Tarea contra el delito de robo en el sector agrícola, desarrollada junto a gremios y autoridades. Esta instancia logró hitos clave como la creación de un protocolo de denuncia para fortalecer la información disponible, la implementación de fiscalizaciones focalizadas, la capacitación de policías y fiscalía, y una coordinación permanente para desincentivar los robos en predios agrícolas.
“La seguridad rural es una condición básica para el desarrollo del campo. Hemos articulado un trabajo serio y permanente con gremios, policías y autoridades para enfrentar el delito y dar mayor tranquilidad a nuestras comunidades rurales”, concluyó Cristian Silva Rosales.
Con una gestión marcada por una inversión histórica en riego, un apoyo sin precedentes ante emergencias, avances en innovación y una decidida acción en seguridad rural, la Seremi de Agricultura de O’Higgins cierra el periodo 2022–2026 reafirmando su compromiso con un sector silvoagropecuario más resiliente, inclusivo y sostenible.











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