Cada 23 de marzo conmemoramos el Día Mundial de la Rehabilitación Motriz, una fecha que nos invita a reflexionar sobre la importancia de acompañar a las personas en uno de los procesos más significativos de la salud: la recuperación de su movilidad y autonomía.

La rehabilitación motriz no solo implica ejercicios físicos o tratamientos clínicos. Es, ante todo, un camino de esfuerzo, constancia y esperanza. Detrás de cada paciente hay una historia de superación, donde pequeños avances representan grandes logros, y donde el trabajo conjunto entre equipos de salud, familias y comunidad resulta fundamental.

Como Hospital de Santa Cruz, entendemos que rehabilitar no es solo devolver funciones, sino también mejorar la calidad de vida, fortalecer la independencia y contribuir al bienestar integral de las personas.

En este día, queremos expresar un especial y sincero agradecimiento a nuestros funcionarios y funcionarias que se desempeñan en el ámbito de la rehabilitación: kinesiólogos, terapeutas ocupacionales, técnicos y a todos quienes forman parte de estos equipos. Su vocación, compromiso y dedicación diaria marcan una diferencia real en la vida de nuestros usuarios, entregando no solo herramientas para la recuperación, sino también contención, motivación y esperanza.

En una sociedad que envejece y donde las enfermedades crónicas y los accidentes pueden afectar la movilidad, la rehabilitación adquiere un rol cada vez más relevante. Es clave avanzar en el acceso oportuno, la continuidad de los tratamientos y la sensibilización sobre su importancia.

Hoy hacemos un llamado a reconocer la rehabilitación motriz como un pilar esencial de la salud pública. Porque recuperar el movimiento es también recuperar la dignidad, la participación social y las oportunidades de vivir plenamente.

Dr. Sebastián Urzúa,
Director Hospital de Santa Cruz

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