• De acuerdo con las cifras que registra CGE, el año pasado hubo 51 eventos de robo de conductores eléctricos en la región.

Un total de 1.004 kilos de cables eléctricos de baja y media tensión, fueron sustraídos durante el año 2020 en la región de O’Higgins, provocando interrupciones de suministro que afectaron el servicio de 34 mil clientes, principalmente en la comuna de Rancagua.

De acuerdo con las cifras de CGE, compañía de distribución eléctrica presente entre las regiones de Arica y Parinacota y La Araucanía, entre enero y diciembre de 2020 hubo 51 eventos de robo de conductores eléctricos en la sexta región, delito que puede ser perseguido penalmente ante la justicia. A nivel nacional, la empresa registró 228 eventos que significaron la sustracción de casi 9 toneladas de material -equivalente a casi 41 mil metros de cable-, afectando a clientes en distintas partes del país.

Felipe Massardo, Gerente Zonal de CGE O’Higgins, afirmó que “estas acciones tienen como consecuencia no solo interrupciones del suministro eléctrico en los hogares, también en el alumbrado público, sistemas de agua potable rural, paralización de actividades productivas, problemas en el transporte ferroviario y en la seguridad pública”.

“Además, en el contexto de pandemia que estamos viviendo, cada vez que se interrumpe el suministro eléctrico por esta causa, se ve afectada la calidad de vida de las personas al no contar con energía para sus labores cotidianas, el teletrabajo o las clases online, por ejemplo”, explica el ejecutivo.

Más aun, recordó que en casos extremos las reparaciones pueden tardar varias horas debido al trabajo que implica identificar el punto de corte y determinar el nivel de daños, para luego destinar las brigadas para la reposición de la infraestructura y del suministro. Cabe señalar que, en cada reposición, los cables de cobre son reemplazados por conductores de aluminio.

Por otra parte, el robo de conductores eléctricos puede provocar accidentes incluso con resultado de muerte para las personas que manipulan las instalaciones sin autorización. “Se trata además de bandas organizadas, con elementos, equipos y tecnología, que incluso arriesgan su vida al cometer este delito”, afirma Felipe Massardo.

Dado que es una problemática que abarca no solo a las distribuidoras eléctricas, CGE está en permanente contacto con las autoridades y participa activamente en la Mesa Regional de Robos de Cables de O’Higgins, entidad público-privada encabezada por la SEREMÍA de Energía y la gobernación de Cachapoal, cuyo objetivo es abordar esta situación en forma conjunta con otras empresas eléctricas y de telecomunicaciones, EFE, policías y fiscalía, con el fin de disminuir las cifras de este delito.

Asimismo, la empresa hace un llamado a la comunidad a denunciar estos actos de forma anónima en la página web www.cge.cl, o contactarse con el 133 de Carabineros, el 134 de la PDI o al Fono Denuncia Seguro 600 400 0101.

Print Friendly