• Este sistema de monitoreo permitirá mantener una vigilancia en tiempo real de la salud del ecosistema entregando datos sobre el nivel del agua y la salinidad de la laguna que estarán disponibles en línea para toda la comunidad. 

Como parte de las acciones para la conservación y gestión sustentable del humedal laguna de Cáhuil, desarrolladas por el Proyecto GEF Humedales Costeros desde el año 2020, el lunes 25 de marzo fueron presentados los nuevos sensores para el monitoreo de las aguas de la laguna. Estas tecnologías se enmarcan en la implementación piloto del “Protocolo de manejo regulado de la barra del humedal de Cáhuil”, un ecosistema vital para la biodiversidad regional y el sustento comunitario. 

La jornada también contó con la participación de la SEREMI del Medio Ambiente de la región de O’Higgins, Giovanna Amaya; el alcalde de Pichilemu, Cristián Pozo; Delegada Presidencial de la Provincia de Cardenal Caro, Josefina Toro; Diputada Carla Morales, concejales, consejeros regionales y miembros de la comunidad general.

“Hoy estuvimos recorriendo Cáhuil y Barrancas, conociendo la realidad el trabajo que allí de desarrolla en las salinas, las que, por un cambio en los niveles del agua, esa actividad económica cultural ancestral, hoy se encuentra en peligro. Es en ese contexto que estamos reinaugurando unos instrumentos que nos van a servir para monitorear la situación del nivel de la laguna y la salinidad para poder tomar buenas decisiones respecto a abrir o no la barra, considerando este manejo como un  piloto que busca minimizar los impactos observados”, señaló la ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas. 

El humedal Laguna de Cáhuil, conocido por su rica biodiversidad y por ser fuente de tradiciones ancestrales como la extracción de sal marina, enfrenta desafíos significativos debido al cambio climático y actividades humanas no reguladas. La reinstalación de sensores es un paso importante como alerta temprana  para la regulación de la barra y el mantenimiento de las condiciones naturales de la laguna, asegurando la continuidad de la vida natural y las actividades productivas locales.  

“Este sistema de monitoreo permitirá mantener una vigilancia en tiempo real de la salud del humedal, entregando datos sobre el nivel del agua y la salinidad de la laguna, con mediciones cada 10 minutos, las 24 horas del día y cuya información estará disponible en línea para toda la comunidad”, explicó Luis Araya, coordinador local del Proyecto GEF Humedales Costeros en la región de O’Higgins.  

“La utilidad de esta información ayudará a ver cómo se mantiene y evoluciona en el tiempo el humedal, así como conocer cuándo tomar acciones que permitan reaccionar frente a eventos de crecidas, que como se ha observado, provocan inundaciones en la localidad y en las salinas, cambios físico químicos de sus aguas, entre otros”, agregó. 

Por su parte, la SEREMI del Medio Ambiente O´Higgins, Giovanna Amaya, agregó que “hoy estamos entregando buenas noticias. Estamos reinstalando el equipo telemétrico que permitirá medir condiciones ambientales de la laguna Cáhuil, la idea principal es promover su conservación y compatibilidad con las actividades productivas que existen en el cuerpo de agua. Nuestros esfuerzos se han concentrado en impulsar iniciativas que nos permitan preservar este humedal y nuestro compromiso como gobierno ecológico de nuestro presidente Gabriel Boric, era poder escuchar las demandas ciudadanas y darles solución”. 

Durante la actividad, se realizó un recorrido por el humedal junto a las autoridades presentes, quienes observaron el trabajo en terreno y los trabajos colaborativos que se han desarrollado para la preservación de este ecosistema. 

Estos esfuerzos son reflejo del compromiso del Ministerio del Medio Ambiente por preservar los humedales de Chile, promoviendo el manejo sustentable y la participación comunitaria en la conservación de estos ecosistemas clave para la sostenibilidad ambiental de la región y el país. 

En la visita, la ministra Rojas también dio a conocer que se encuentra en tramitación el cuarto proceso de oficio —impulsado por el Ministerio del Medio Ambiente— para declarar a Laguna Cáhuil humedal urbano, un reconocimiento que enfatiza su importancia ecosistémica y cultural. 

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