La ex Directora Nacional (s) del Servicio de la Mujer y la Equidad de Género, Johanna Olivares, lleva años luchando por la salud menstrual de las mujeres, eje central de su campaña actual para ser parte del parlamento.

Es importante establecer lo que es la salud menstrual, la cual comprende aspectos del manejo de la higiene menstrual como otros factores que vinculan a la menstruación con la salud, el bienestar, la igualdad de género, la educación, así como al empoderamiento de niñas y mujeres adolescentes, y sus derechos.

Internacionalmente, la salud menstrual durante los últimos años se ha identificado con los derechos de las mujeres a la sexualidad y reproducción, y cabe señalar que la educación sexual, reproductiva y menstrual es el primer paso.

“Desde la menarquia hasta la menopausia existen temáticas que involucran a las mujeres durante toda la vida reproductiva y que hoy se encuentran invisibilizados y reducidos a la higiene menstrual. Esto es más que una toallita higiénica, detrás de la salud menstrual hay un paragua inmenso de temas que jamás han sido tratados y siguen siendo desconocidos para muchos, por eso estoy apostando a una agenda política que lo integre de la manera que corresponde”, dijo Johanna Olivares.

Además, la ex CORE considera importante iniciar la evolución de la salud menstrual a través de iniciativas de ley que eliminen el impuesto al valor agregado a los insumos de higiene menstrual como toallas higiénicas, tampones, copas y calzones menstruales, de la mano con las iniciativas ecológicas pertinentes. “Sin embargo, si nos quedamos solo en este ámbito, corremos el riesgo de subestimar la importancia de las temáticas más amplias y vitales que están en juego”, recalcó la psicóloga clínica.

En Chile, como en el mundo, existe un porcentaje elevado (15% a nivel mundial) de mujeres (no embarazadas) que padecen el sangrado uterino anormal. “Este tema lo hemos conversado con diversas agrupaciones de mujeres, sin embargo, existe un factor común: que se aplican tratamientos largos y disímiles y, lo más grave, sin terminar con el fenómeno hemorrágico. Entonces me pregunto ¿qué pasa en Chile? Es claro que existen alternativas intrauterinas, como alternativa terapéutica, pero no todas las mujeres tienen accesos a estos procedimientos que se aplican principalmente en clínicas privadas y eso debe cambiar”, sentenció Olivares.

“La primera guagua en Chile a través de técnicas de reproducción asistida nació en el año 1984, es decir, hace 37 años ¿cuánto hemos avanzado en materia de equidad en el acceso a estas técnicas? Y uno de los factores que acrecienta la brecha es la falta de legislación que no se hace cargo de la disparidad económica de las familias, que tienen el mismo derecho a reproducirse con asistencia cuando la biología no lo permite (un tratamiento base-estándar parte desde los $ 3.500.000).

Por eso, mi propuesta de Agenda Mujer comprende no solo una defensoría de la mujer para avanzar en materia de acceso a la justicia e incrementar la oferta programática estatal en los ámbitos de emprendimiento y prevención de la violencia contra las mujeres, sino que se extiende al espacio de la salud menstrual, iniciando por lo más básico, que es una ley de menstruación sin IVA, para luego avanzar y poner sobre la mesa temas históricamente dejados de lado, tales como la violencia obstétrica”, cerró Johanna Olivares.

Recientemente entre otras, la senadora Marcela Sabat presentó una moción que busca establecer los derechos de las mujeres en las atenciones gineco-obstétricas, los derechos del nacimiento y regular la violencia gineco-obstétrica, ante la evidencia de que un 67% de mujeres chilenas reportó violencia en la atención ginecológica y un 80% de experiencias de violencia obstétrica.

Iniciativas muy valiosas en un Congreso integrado mayoritariamente por hombres. De 198 miembros del parlamento, solo 45 son mujeres (23%), sin embargo, resulta necesario hacerse cargo a través de un proyecto de ley que englobe la salud e higiene menstrual y la salud sexual, reproductiva y ginecológica, como derechos humanos de las mujeres.

Print Friendly