Violencia a la mujer

Salud Machalí conmemoró la Semana Internacional Contra la Violencia de la Mujer concientizando a la población.

La violencia es el tipo de interacción humana que se manifiesta en aquellas conductas o situaciones que, de forma deliberada, aprendida o imitada, incitan o amenazan con hacer daño, asimismo es el sometimiento grave, ya sea de tipo físico, sexual, verbal o psicológico a un individuo o a una colectividad, limitando sus potencialidades presentes o futuras. Puede producirse a través de acciones y lenguajes, pero también de silencios e inacciones.

Según la Psicóloga Andrea Mancinelli, “La ONU lo define como; todo acto de violencia de género que resulte, o pueda tener como resultado un Violencia a la mujerdaño físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la privada”.

“En muchas culturas, incluida la chilena, la violencia se justifica porque todavía se cree que los hombres tienen derecho a controlar la libertad y la vida de las mujeres, abusar de su fuerza física, limitando a la mujer a una serie de oportunidades en su desarrollo personal, así como también dentro de la sociedad.”

Mancinelli además indicó que, “De esta manera, no solo existe la violencia física y sicológica en contra de la mujer, sino también económica, sexual y hostigamiento en el ámbito laboral, académico o público y se puede afectar a mujeres de cualquier edad, condición económica, cultural, racial, social y de cualquier religión.”

Algunos signos para prevenir la violencia contra la mujer, por la Psicóloga de Salud Machalí, Andrea Mancinelli

  • Te golpea, empuja, cachetea, tira el pelo, estrangula o te hace cualquier otro tipo de ataque físico.
  • Te maldice, grita o se refiere a ti con nombres ofensivos y ataques verbales.
  • Amenaza con hacerte daño, matarte a ti o a uno de tus seres queridos.
  • Maltrata a tus hijos al igual que a ti, y si intercedes más te castiga.
  • Te obliga a tener relaciones sexuales cada vez que él lo desea, sin respetar tus decisiones, sino te castiga físicamente o te prohíbe hacer cosas.
  • En caso de ser inmigrante ilegal en el país donde vives, te amenaza con deportarte.
  • Amenaza con quitarte tus hijos, o acusarte de abandono de hogar si no haces lo que él te pide.
  • Te acosa en tu trabajo o cualquier actividad que hagas, persiguiéndote o llamando repetidamente para vigilarte.
  • No te deja tener contacto con tus amigos o familiares.
  • Controla todo tu dinero.
  • Te prohíbe tomar anticonceptivos o te culpa por quedar embarazada, incluso puede obligarte a realizar un tratamiento para abortar a tu bebé en gestación.
  • Te hace sentir culpable a ti de su comportamiento agresivo, porque él no asume su problema ni busca ayuda.
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