03-Eugenia y el mar

En una localidad de pescadores, llamada Navidad, vivía la pequeña Eugenia.

Como otros niños del lugar, la niña ayudaba a su padre a vender los regalos que les daba el mar: pescados, algas y  mariscos, que al salir del agua brillaban como si fueran tesoros.

Ese año el mar estaba muy bravo. Las tormentas, con sus grandes olas, habían dejado  huellas en los botes del lugar. Eugenia lo había notado.

02-Eugenia y el marEn la celebración de San Pedro, Santo Patrono de los Pescadores, las familias entregaban regalos a su santo para que la pesca fuera abundante. San Pedro también se encargaba de que los hombres que salían cada madrugada a trabajar mar adentro, regresaran sanos y salvos. Darle un regalo, era una tradición muy importante.

Pero ese año, la pequeña Eugenia no tenía nada que regalar.

Pensó y pensó, hasta que se le ocurrió una idea: el próximo verano limpiaría las playas de Navidad, a cambio de que  San Pedro cuidara a su padre.

Pasó el invierno y con él se fueron las tormentas y las marejadas. Eugenia respiró aliviada: su padre estaba sano y salvo. Era hora de cumplir con el regalo prometido.

04-Eugenia y el marDurante ese verano se pudo ver cada mañana a la pequeña Eugenia recogiendo la basura de las playas. Y limpio, todo se veían tan bonito, que otro niños y niñas espontáneamente se unieron  a la labor.La comunidad de Navidad estaba muy contenta. Incluso el mar parecía estar contento al ver que las bolsas y papeles ya no ensuciaban las playas.

05-Eugenia y el mar

Y como en Navidad todo esfuerzo tiene su recompensa, el alcalde decidió que premiaría  a Eugenia por su brillante idea, entregándole una linda medalla, que brillaba en su pecho como si fuera una de estrella de mar.

 

 

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